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De la IA conversacional a la IA que ejecuta: lo que aprendí como CMO sin saber programar

Si llevas meses usando ChatGPT, Claude o Gemini pero sigues haciendo todo el trabajo a mano, no es que no sepas programar. Es que estás usando la herramienta equivocada para lo que necesitas. Durante más de dos años, yo estuve en esa misma trinchera: usando inteligencia artificial a diario, viendo que los outputs mejoraban, pero sin conseguir que la tecnología realmente trabajara por mí. Hasta que descubrí la diferencia entre una IA que responde y una IA que ejecuta.

Mi historia con la IA

Llevo usando ChatGPT desde finales de 2022. Prácticamente desde que salió. Siempre he sido curiosa con la tecnología y, desde que entré en Secture hace más de tres años, he intentado encontrar ese punto de conexión entre todo el know-how técnico que tengo alrededor y mi trabajo en marketing.

Pero durante mucho tiempo no acababa de verlo. Sí, usaba la herramienta. Los outputs eran mejores, sabía pedirle mejor las cosas, haer mejores prompts, tenía mis GPTs personalizados… pero seguía siendo una conversación. La misma conversación que hacía años atrás.

La brecha que no lograba cerrar

Al mismo tiempo, veía a compañeros no técnicos haciendo cosas que me parecían imposibles: programando con Claude, construyendo plataformas funcionales sin saber código. En Secture hicimos un hackathon interno y en 24 horas salieron proyectos funcionales que hace seis meses hubieran llevado semanas. El equipo lleva meses trabajando con agentes especializados y esa velocidad de ejecución se está convirtiendo en nuestra forma habitual de desarrollar.

Y yo ahí, intentando usar Claude, pero sin conseguirlo. Me daba pereza, me generaba rechazo, no sabía por qué. Al final era otra conversación más. Y me preguntaba: ¿por qué a los que no somos técnicos se nos hace esto un mundo?

La respuesta me llevó meses. No era que Claude fuera difícil. Era que seguía utilizándolo de la misma manera. Le pedías algo y te respondía. Tú seguías siendo el que ejecutaba. El que copiaba, pegaba, interpretaba, traducía a acciones. La IA te daba texto; el trabajo seguía siendo tuyo.

Al final, seguía siendo como un becario, tienes que revisarle todo e ir de la mando en todas las ejecuciones. No había trabajo autónomo.

El punto de inflexión: cuando la IA deja de responder y empieza a actuar

Hasta que empecé a probar sistemas agénticos, En mi caso Teros. Empecé a trastear, a crear mis propios agentes… y ahí fue cuando entendí la diferencia real.

Con ChatGPT le pides algo y te responde. Con un agente, le pides algo y lo ejecuta. Tal cual. No es un chat, es un operador que trabaja en iteraciones autónomas, leyendo el progreso desde los archivos del proyecto y reiniciando su memoria en cada ciclo.

El salto no es la calidad de la respuesta. Es que ya no te preocupas del cómo, solo del qué. Tú defines el objetivo y el agente decide cómo llegar. Tiene contexto, tiene herramientas, tiene memoria, puede actuar en sistemas que ya usas. No es un chat, es un operador.

Esa transición, de lo conversacional a lo operativo, es el punto de inflexión que muchos estamos descubriendo ahora.

¿Qué es un sistema agéntico y en qué se diferencia de un chatbot?

Para que quede claro, no es una cuestión de que un agente sea más listo. Es que son categorías diferentes. Un chatbot está diseñado para conversar. Un sistema agéntico está diseñado para operar.

ChatbotAgente de IA
Te responde con textoEjecuta tareas en tus sistemas
Memoria de una sesiónMemoria persistente y contexto de proyecto
Tú copias, pegas y ejecutas a manoActúa directamente en herramientas y bases de datos
Iteración manual: le preguntas, esperas, actúasIteración autónoma: le pides, él trabaja, tú revisas
Útil para pensar y generar ideasÚtil para hacer y liberar tiempo

Pasas de tener un compañero con quien hablar a tener un asistente que trabaja por ti.

Qué cambia en el día a día

Como CMO, mi trabajo es una cadena interminable de tareas que no son creativas pero consumen tiempo: revisar datos, redactar borradores, estructurar información, preparar informes, actualizar bases de datos. Todo eso que está entre la estrategia y la ejecución.

Antes, la IA me ayudaba a pensar. Ahora me ayuda a hacer. Tengo agentes que gestionan proyectos, que revisan documentación, que coordinan tareas entre equipos. No les pido ideas; les pido resultados.

Y eso cambia completamente la productividad, pero también cambia cómo piensas sobre la organización del trabajo. Dejas de ser el cuello de botella entre la herramienta y el sistema. Dejas de traducir.

Cómo empezar con sistemas agénticos si no eres técnico

No necesitas aprender código. Necesitas cambiar la pregunta que le haces a la tecnología. En lugar de «¿cómo hago esto?», empiezas a decir «haz esto por mí».

  1. Identifica una tarea repetitiva que ya haces con ChatGPT: si ya usas un chatbot para generar borradores, resumir reuniones o analizar datos, pero luego ejecutas todo a mano, ese es tu candidato. Busca algo que ocurra una vez por semana y que siempre siga los mismos pasos.
  2. Elige una plataforma que se conecte a tus herramientas: no se trata de usar un modelo más potente. Se trata de usar un sistema que tenga acceso a tus aplicaciones: Notion, Google Drive, tu CMS, ActiveCampaign o Analytics. Si el agente no puede actuar donde ya trabajas, sigue siendo un chat. Debes de orquestar flujos de trabajo y procesos.
  3. Empieza con un solo flujo e itera: no intentes automatizar todo tu trabajo en una semana. Elige una tarea, define el objetivo con claridad y deja que el agente falle. Revisar esos fallos te enseña más que cualquier tutorial. La primera versión no será perfecta, pero la quinta ya te ahorrará horas.
  4. Piensa en objetivos, no en prompts: con un chatbot, el arte está en cómo preguntas. Con un agente, el arte está en qué le pides. Define el resultado esperado, no los pasos intermedios. Cuanto más autonomía le des para decidir el camino, menos tendrás que intervenir.

Lo que esto significa para quienes no somos técnicos

Durante meses pensé que el problema era que no sabía programar. Que si aprendiera Python o entendiera mejor los prompts, podría usar Claude como usan los desarrolladores.

No era eso. El problema era que estaba usando las herramientas para lo que estaban diseñadas: conversar. Necesitaba herramientas diseñadas para operar.

Los sistemas agénticos no son una versión más avanzada de los chatbots. Son una categoría diferente. Y para quienes trabajamos en marketing, producto, operaciones o dirección, creo que es el salto más importante que podemos dar ahora. No porque nos hagamos técnicos, sino porque por fin la tecnología empieza a adaptarse a cómo trabajamos, en lugar de exigirnos que nos adaptemos a ella.

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CMO

Imagen de Raquel Pérez

Raquel Pérez

Marketer who doesn't know how to code.
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