secture & code

De Android a React Native: un reto lleno de ventajas

Cambiar de tecnología nunca es solo aprender algo nuevo, es salir de la zona de confort, adaptarse y descubrir nuevas formas de pensar. El desarrollo evoluciona a un ritmo rápido, y al final tienes que optar por adaptarte. Por eso, dar el paso de desarrollar en Android nativo a React Native, apostando por un enfoque multiplataforma, es un cambio importante. Lo que puede comenzar como una necesidad técnica termina convirtiéndose en un proceso de aprendizaje y crecimiento que nos hace más versátiles como desarrolladores. Es un camino que puede empezar con cierta incertidumbre, pero que sin duda acaba siendo una experiencia llena de ventajas y evolución.

¿Por qué saber nativo te da superpoderes en React Native?

Cuando llevas un tiempo programando en una tecnología y te sientes cómodo, cambiar de lenguaje o framework puede dar un poco de vértigo. Pero, en realidad, aprender algo nuevo es una oportunidad que te empuja a crecer más rápido de lo que crees.

Al principio es normal frustrarse, cambia la sintaxis, cambian las reglas del juego y hasta cambia la forma de pensar los problemas. Pero ahí también está la ventaja, si ya tienes una base sólida en programación, te adaptas mucho más rápido que si empezaras desde cero.

Lo primero es volver a lo básico. Recordar conceptos como funciones, estructuras de control, manejo de datos o arquitectura te ayuda a entender dónde encaja lo nuevo. Una vez tienes eso claro, comparas la sintaxis con lo que ya conocías y todo empieza a tener sentido. Es como mirar un mapa distinto, pero con los mismos puntos de referencia, sólo hay que dedicarle tiempo a encajar las piezas del puzzle.

En mi caso, ese cambio del que hablamos fue de Android nativo a React Native. Al principio, el cambio fue debido a necesidades de la empresa, pero pronto fue más una mezcla de curiosidad y oportunidad. Llevaba tiempo viendo como otros desarrolladores daban el salto a multiplataforma y pensé que teniendo conocimientos en nativo, podría sacar ventaja para abrirme más puertas, me descubrió opciones que ni tenía en mente. 

Para quien no lo conozca, React Native es un framework open source creado por Facebook para desarrollar apps móviles nativas y multiplataforma con una sola base de código en JavaScript o TypeScript y React.

Pasar de Android a React Native no fue solo aprender componentes nuevos. Tuve que entender cómo gestionar el ciclo de vida de las apps, cómo se comunican los módulos con el mundo nativo y cómo está estructurado todo. Pero gracias a mi experiencia previa, pude avanzar más rápido de lo que pensaba.

Aprender un lenguaje o framework nuevo no va solo de memorizar sintaxis. Va de conectar lo que ya sabes con lo que estás descubriendo.

React Native abstrae muchas cosas y te permite centrarte en la lógica sin tener que pegarte con cada detalle nativo. Pero cuando algo no funciona como debería, entender cómo se comporta Android o iOS por debajo marca la diferencia y te da muchas ventajas.

Si vienes del mundo nativo, ya sabes cómo funciona el ciclo de vida, la gestión de recursos o la interacción con el hardware. Eso te permite diagnosticar problemas más rápido, optimizar rendimiento, crear módulos nativos cuando las librerías de JavaScript no alcanzan lo que quieres. 

Si una animación va lenta o una carga no fluye bien, puedes identificar si el problema está del lado de React Native o si hay que tocar el código nativo. Y si has trabajado con memoria, llamadas eficientes o gestión de recursos, no vas a ciegas.

React Native te abstrae mucho, pero tu experiencia previa te da control cuando de verdad lo necesitas. Es un superpoder.

Entender el idioma de otros proyectos y equipos

Otra de las ventajas que se puede destacar al aprender otra tecnología, es que de repente puedes colaborar en otros proyectos y entender mejor el trabajo de otros equipos. Dar el paso a desarrollo multiplataforma significa poder participar en decisiones que afectan tanto a Android como a IOS desde un mismo código base. Esto también cambia el cómo puedes encajar en el equipo.

Cuando solo trabajas en tu stack, entiendes lo tuyo. Pero cuando aprendes otra tecnología, empiezas a hablar el idioma de otros equipos de, por ejemplo, frontend, mobile, backend… Eso hace que las conversaciones técnicas sean más fluidas porque sabes de lo que están hablando y puedes aportar en lugar algo.

Además, te convierte en un puente útil entre perfiles distintos. Si hay un problema en React Native que puede provenir de nativo, puedes explicar qué está pasando. Y al revés, si alguien del equipo de React Native necesita integrar algo específico del mundo nativo, ya no tiene que esperar, tú tienes un conocimiento nativo base que puede ayudar a resolverlo.

Aprovechar la comunidad y recursos

Ser “multitask” abre muchas puertas (y comunidades). Una de las mejores cosas de no casarte con una sola tecnología es que puedes moverte entre comunidades y aprender de cada una.

Además, cuando vienes de otro stack, tienes otro filtro, no instalas cualquier librería porque sí, evalúas si está mantenida, si tiene comunidad detrás, si realmente aporta. Incluso puedes comparar con soluciones que ya conocías en Android o iOS y adaptarlas.

Y no solo recibes ayuda, también aportas. Lo que aprendiste en una plataforma puede servirle a alguien que solo conoce la otra. Eso enriquece tu perfil y te conecta con más gente y conectar con gente en el mundo de la programación es algo fundamental si quieres enriquecerte y aprender más.

La mentalidad de aprendizaje constante

Ser “multitask” no significa solo aprender distintos lenguajes o frameworks, se trata de tener una mentalidad de aprendizaje constante.

Cada tecnología nueva te cambia la forma de pensar, te da nuevas herramientas para resolver problemas y una perspectiva más amplia sobre cómo enfrentar desafíos técnicos. Incluso si no dominas todas las tecnologías, el simple hecho de haberlas probado o entendido un poco ya te da recursos valiosos para adaptarse y encontrar soluciones.

El mundo de la programación cambia muy rápido, y lo que hoy es tendencia, mañana puede estar obsoleto. Por eso, tener la capacidad y la disposición de aprender de manera continua es un súper poder para cualquier desarrollador. Mantener esta actitud no solo te ayuda a estar al día, sino que también mantiene tu mente activa, te hace más curioso y te da la confianza de enfrentarse a problemas nuevos sin miedo. 

Al final, cada cambio, cada herramienta nueva y cada lenguaje que aprendes es un pequeño ejercicio para entrenar tu creatividad y tu capacidad de adaptación, que son habilidades que valen mucho más que cualquier línea de código. Además, tener un perfil adaptable te hace valioso como desarrollador.

Programar es más que código, es crecer

Pasar de Android a React Native me enseñó que programar no es solo aprender una sintaxis. Es aprender a conectar conceptos, aprovechar lo que ya sabes y adaptarte a lo nuevo.

Cuantas más tecnologías explores, más versátil te vuelves y más valor aportas. Y en el caso de React Native, venir del código nativo no solo ayuda, acelera todo.

Ser alguien que se anima a aprender y cambiar de stack no solo te abre puertas, también convierte tu carrera en un camino de crecimiento constante. Puede dar respeto al principio, pero lanzarse a lo desconocido casi siempre vale la pena.

Descubre más en nuestro blog

Imagen de Natalia Álvarez

Natalia Álvarez

Si puedes soñarlo, puedes programarlo
Imagen de Natalia Álvarez

Natalia Álvarez

Si puedes soñarlo, puedes programarlo

We are HIRING!

What Can We Do